048 : Grandes Unificadores de Japón.


Los tres grandes unificadores de Japón son:
  • Oda Nobunaga 織田 信長
  • Toyotomi Hideyoshi 豊臣秀吉
  • Tokugawa Ieyasu 徳川 家康
Para conocer sobre los grandes unificadores de Japón debemos centrarnos en la segunda parte del periodo Muromachi 室町時代, llamado Sengoku Jidai 戦国時代 (periodo Sengoku), una época de contínuas batallas que da cierre al periodo conocido como "periodo de los estados beligerantes" o "periodo de los estados combatientes". Una era en donde todos los señores feudales se enfrentaron entre sí por el poder, en una época dominada por la clase Samurai que sentó las bases de la sociedad japonesa actual.



El origen del Shôgunato.


Desde sus inicios, Japón conoció una jerarquía establecida entre poderosos y súbditos, encontrándose en su cúspide el Emperador (que se mantiene aún en nuestros tiempos). A pesar de su posición social, los emperadores ejercieron en contadas ocasiones su autoridad ya que normalmente la legaban a funcionarios de la corte convirtiéndo a los regentes en poderosos líderes. A finales del siglo IX, la exclusividad de la regencia pasó a manos de la familia Fujiwara, quienes reforzaron su posición estableciendo relaciones matrimoniales y así mientras los regentes consolidaban el poder en la corte, los nobles y jefes regionales lo hicieron mediante la concentración de tierras libres de impuestos llamadas "shôen".
Hubo un emperador que trató de gobernar sin el apoyo de los Fujiwara y para lograrlo procedió a trasladar a su ejército a la capital para así oponerse al poder del clan regente, potenciando así la aparición del poder regional y a causa de la ausencia del ejército imperial, los propietarios de los shôen formaron sus propias milicias para proteger sus territorios, de esta manera, se formaron vínculos entre los propietarios y los trabajadores. Debido al poder obtenido, muchos de ellos invadieron la jurisdicción de gobernadores locales y vecinos más débiles. En el siglo XII, los jefes provinciales y sus vasallos formaron grupos militares que portaban espada, es decir, samurais; poco después aparecerían los clanes de Taira y Minamoto que tuvieron bajo su control gran parte del territorio central. El clan Taira apoyó al emperador en diversas luchas internas, motivando el traspaso del poder de la corte al clan militar. Dicho clan trató de estabilizar el gobierno mediante la eliminación de todos los posibles enemigos, pero debido al fallecimiento de su líder y una serie de hambrunas, fueron derrocados por el clan Minamoto, clan que impuso su poder por todo el país. Para lograrlo, estableció su base en Kamakura, alejándose de la ancestral capital imperial de Kyoto e iniciando un gobierno militar también llamado "Bakufu", en donde su líder recibió el título de "shôgun". El shôgunato de Kamakura gobernó entre los años 1185 y 1333 siendo sustituído por el shôgunato de Ashikaga.



Una de las principales características del shôgunato Ashikaga fue la consolidación y confederación de los gobernadores militares (daimyôs), sustitutos de los líderes provinciales, como base fundamental para mantener el sistema administrativo. Cada uno de estos clanes medró rápidamente, acumulando el poder económico-militar suficiente para competir con el shôgunato e incluso superarlo.

La Guerra Ônin y el inicio del Sengoku Jidai.


La guerra Ônin empezó por la controversia sobre quién debía heredar el título de shôgun, tras el retiro del shôgun Ashikaga Yoshimasa hubo dos candidatos, su hijo y su hermano menor, siendo ambos apoyados por dos poderosos clanes: Hosokawa y Yamana, cuyos ejércitos dividieron el país. Este conflicto no solo demostró la incapacidad del shôgunato Ashikaga para mantener el orden social, sino que un gran número de provincias lograron la total independencia política, aumentando prograsivamente su fuerza de autodefensa. Se debilitó la autoridad del shôgun reduciéndolo a un nivel insignificante, dando inicio a un periodo de anarquía absoluta. Fue entonces cuando proliferaron por todo el país un gran número de daimyôs que unicamente defendían sus propios intereses. Debido a la incpacidad del shôgunato, la población fue reuniéndose bajo el dominio de estos daimyôs, quienes trataron de mantener su poder e imponerlo sobre el resto. Este caos continuo iniciaría el periodo de los estados beligerantes o Sengoku Jidai.
A pesar del amplio periodo cronológico que abarca el Sengoku Jidai, no fue hasta mediados del siglo XVI cuando aparecieron los tres grandes unificadores.

Oda Nobunaga, "El poder para unificar un país".


Oda Nobunaga se caracterizó por ser un personaje excéntrico, y puede que por esa excentricidad se convirtiera en el primero de los unificadores. Gracias a su valor, o puede que inconsciencia, logró situarse como uno de los daimyôs más poderosos de Japón. no cabe si no alabar su magistral habilidad militar y política, pero es curiosa su reacción frente a las fuerzas budistas. Cierto es que el Enryakuji fue uno de sus peores dolores de cabeza, pero si los hubiera perdonado quizás habría obtenido no sólo una importante fuerza militar, sino también el apoyo de algunos daimyôs muy fervientes.
Es probable que la caída de este insigne personaje viniera motivada por el miedo; nobunaga estaba destinado, no a morir en batalla, sino a manos de alguien cercano, alguien que le temiera y que le viera como un muro infranqueable. Dicho de otro modo, aunque la impetuosidad y crueldad fueron los motores de su conquista, también lo fueron de su caída.



Toyotomi Hideyoshi, "La habilidad de un plebeyo".


Sin lugar a dudas, Toyotomi Hideyoshi es un hombre que se hizo a sí mismo, recurriendo a los medios necesarios para prosperar y alcanzar su objetivo. es de los unificadores más estudiados a causa de sus acciones diplomáticas para lograr la victoria, siendo especialmente destacable la campaña de mino, en la que obtuvo gran número de aliados y un puesto importante en la jerarquía de los oda.
Si se hubiera de destacar una de sus cualidades, esa seria la capacidad de perdonar, gracias a la cual logró aliados durante su larga campaña política; podríamos decir que haría uso de cualquier persona capaz para lograr su objetivo.
Su mayor campaña y mayor derrota fue la Guerra de Corea, a la cual le faltó el impulso del caudillo. Puede que si Hideyoshi hubiera sido más joven, o hubiera tenido la impetuosidad de nobunaga, la conquista de Corea no hubiera sido un mero sueño pero esto queda dentro del campo de las elucubraciones.



Tokugawa Ieyasu, "El más paciente ente los unificadores".


la primera palabra que se discurre al pensar en Ieyasu es paciencia; bien se puede decir que sobrevivió a sus contemporáneos por conocer el momento y la oportunidad. Siempre supo a qué árbol acercarse y a qué sombra cobijarse, quedando ello patente, no sólo en su papel secundario durante la expansión de nobunaga, sino también en la sumisión a Hideyoshi. la que quizás fue la causa de su victoria final, fue su abstención de las guerras en el sur, así como la de Corea.
aunque mantuvo gran parte de las reformas establecidas por nobunaga y Hideyoshi, su gobierno se caracterizó por una refeudalización; que sumada al cierre de las fronteras, provocó un atraso del que el país no saldría hasta la Revolución o Restauración meiji.



Así, oda nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu lograron unificar al país, las acciones de estos tres personajes fue lo que dió inicio al conocido Shôgunato Tokugawa. Existe un famoso senryû que dice:
  • ¿Qué hacer si el pájaro no canta?
  • —Nobunaga responde: Mátalo
  • —Hideyoshi responde: Haz que quiera cantar
  • —Ieyasu responde: Espera

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